Llevo ya 4474 publicaciones. No me importa si me leen, salvo cuando lo tomo como documento de lo vivido. A veces lo pienso como un archivo de mi memoria, de los tiempos vividos, de las emociones que me produjeron, pero tiene que haber algo más profundo. Previo al blog escribí en Cartas de Lectores de La Nación, de Clarín, de La Capital y tenían, en algunas oportunidades, una utilidad real, práctica. Pero en este blog casi privado, sin una función creativa, le estoy encontrando una función exorcista.
Leí por ahí: un por qué escribo: "para formarme una opinión de las cosas que no entiendo." Interesante. Algo de verdad tiene esto. Investigando, hilvanando ideas, testimonios, palabras de otros me aclaran el porqué algo me da miedo, me duele, no le veo la salida.
Ahora Josefina LIcitra en "Crac" me acerca a la función exorcista de lo que escribo, con estas palabras:"Jean Baudrillard dice que algo empieza a perder su energía en el preciso momento en que es nombrado -que lo real se desvanece en el concepto~y que escribir ayuda a que el dolor real se convierta en dolor narrativo. He aquí el poder del lenguaje; la planta procesadora que se traga la parte tóxica y la convierte en obra de arte o en palita para la basura"
Bioy Casares una vez dijo: "que para soportar la historia contemporánea lo mejor era escribirla. Con la vida tal vez pasa algo así. Quiero decir que si no tuviéramos el consuelo de comentarla, la vida sería más dura."
Pareciera que estoy más cerca, entre entender y soportar la realidad, estaría la función de escribir sin ser un escritor.😁😁
PD: los posteos son múltiples. Muchas veces transcribo lo nuevo que aprendí como una curiosidad para alguien que como yo hasta ese momento también desconocía. Un regalo. Si no lo ven, me quedo con el regalo.



